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Menos impuestos para reactivar la hostelería



14 de Septiembre de 2009 | Por Inma Martínez | 447 Lecturas

Poco más de la mitad de los restaurantes franceses han decidido seguir las recomendaciones del Gobierno de repercutir a sus clientes la rebaja del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que entró en vigor 1 de julio con el objetivo de aumentar la clientela y el número de contrataciones en el sector.

 

Sobre los Campos Elíseos se encuentra desde hace más de un siglo el mítico restaurante Fouquet's, en la parte baja del hotel de cinco estrellas con el que comparte nombre y propietario, que muestra en su entrada un cartel que anuncia la aplicación de la rebaja del IVA, del 19,6% al 5,5%, excepto en bebidas alcohólicas.

-- Fabrice Regnault, maître de "La Fontaine de Mars", restaurante que eligió el pasado junio el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para cenar con su familia en su visita a París, señaló que han aplicado la reducción del IVA en siete productos de su carta, justo lo que se pedía en los compromisos.

-- Las paredes de los populares restaurantes Hippopotamus, buque insignia del Grupo Flo, que engloba a más de 250 establecimientos en Francia y recibe 70.000 clientes al día, muestran el eslogan "reducción de precios, aumento de placer", lo que se materializa en el abaratamiento de cerca de 50 productos de los que ofrece.

 

La baja del IVA, destinada a ayudar al sector de la restauración, pudo ver la luz gracias a que en marzo el Ejecutivo francés recibió la autorización de la Unión Europea (UE) para reducir el impuesto aplicado a los restaurantes, a cambio de una serie de contrapartidas que, no obstante, no son obligatorias.

La más popular de ellas es la reducción de sus precios en al menos siete productos pero no es la única, pues aumentar el número de contrataciones y mejorar las condiciones salariales, así como modernizar el establecimiento, se contemplan también como señales de responsabilidad.

Seis semanas después de la implantación de la iniciativa –que reduce el impuesto del 19,6% al 5,5%, excepto en bebidas alcohólicas-, el secretario de Estado de Comercio, Hervé Novelli, advirtió de que, quien "entre en el juego", se beneficiará de los
fondos de modernización -préstamos preferenciales-, previstos para septiembre.

Para la presidenta de la Unión de Oficios de la Industria Hostelera (UMIH), Christine Pujol, "la amenaza -de Novelli- no es muy acertada" porque son los pequeños establecimientos quienes "no pueden aplicar de manera inmediata la reducción y normalmente son los que más necesitan una modernización".

"Debemos recordar que no hay manera de sancionar a los dueños de los restaurantes que no se quieran acoger a la medida porque se trata de una serie de compromisos que las asociaciones de hosteleros acordamos con el Gobierno a principios de año", recordó Pujol en declaraciones a Efe.

Sin embargo, el Ejecutivo galo creó a finales de julio un comité de seguimiento encargado de verificar que estas declaraciones de buenas intenciones por parte de los restauradores se materializan, pues la iniciativa le cuesta al Gobierno unos 3.200 millones de euros.

Los grandes restaurantes de la capital francesa se debaten entre la aplicación de una medida que no precisan demasiado pero que puede convertirse en un gesto comercial que valoren los clientes.

Sobre los Campos Elíseos se encuentra desde hace más de un siglo el mítico restaurante Fouquet's, en la parte baja del hotel de cinco estrellas con el que comparte nombre y propietario, que muestra en su entrada un cartel que anuncia la aplicación de la rebaja del IVA.

BALÓN DE OXÍGENO.
El director general del hotel y del restaurante, Eric Boonstoppel, comentó a Efe que "los clientes podrían confeccionar un menú completo más barato, pues se han reducido los precios de productos en todas las categorías de la carta".

"Esta medida es un balón de oxígeno para que el sector de la restauración puede hallar una cierta rentabilidad, ya que hay que recordar que es una industria que precisa mucha mano de obra y que no es deslocalizable", dijo.

En ese sentido, Fabrice Regnault, maître de "La Fontaine de Mars", restaurante que eligió el pasado junio el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para cenar con su familia en su visita a París, señaló que han aplicado la reducción del IVA en siete productos de su carta, justo lo que se pedía en los compromisos.

No obstante, confesó que "es difícil notar si ha supuesto un aumento del número de clientes porque nosotros trabajamos muy bien y no tenemos problema en ese sentido".

"Quizás se perciba algo más en restaurantes pequeños, con menos
platos en su carta", agregó Regnault.

Por su parte, el restaurante Maxim's, propiedad del diseñador Pierre Cardin, que gozó de gran prestigio durante la "Belle Époque" parisina y cuyo eco se ha prologado hasta la actualidad, reconoció no aplicar la reducción impositiva sin ofrecer más detalles.

En la centenaria Brasserie Mollard, fundada en 1867, enfrente de la Estación de Saint-Lazare, no dudaron en adoptar esta medida y aplicarla a 27 productos de su carta, si bien no han percibido un "aumento especial" en el número de clientes.

"Esperemos que la reducción del IVA fomente el consumo en restaurantes", indicó la contable de la 'brasserie', Lauren Olinger, quien apuntó que si hay establecimientos que no se animan a aplicar todavía esta iniciativa, se debe a que tienen que hacer frente a los
"gastos" -salariales, costes fijos- igualmente.

Uno de los principales aspectos que ha revelado el primer balance realizado por el Gobierno es que las cadenas de restaurantes fueron las primeras en repercutir de manera inmediata la propuesta sobre sus precios.

Las paredes de los populares restaurantes Hippopotamus, buque insignia del Grupo Flo, que engloba a más de 250 establecimientos en Francia y recibe 70.000 clientes al día, muestran el eslogan "reducción de precios, aumento de placer", lo que se materializa en
el abaratamiento de cerca de 50 productos de los que ofrece.

Por su parte, los clientes, destinatarios finales de la medida, valoran la iniciativa pero se muestran reacios ante su verdadera efectividad.

Sentado en una terraza de una 'brasserie' de la Plaza de la Bolsa, el parisino Lounys Dauphin confiesa que la reducción impositiva no le ha animado a cenar más fuera de casa en este último mes, ya que "la caída de precios no se siente verdaderamente".

"La bajada del IVA es globalmente una buena medida, y aunque no vaya a hacer milagros, puede ayudar a que se contrate más y a aumentar la clientela de los restaurantes", comenta el joven en línea con la opinión de muchos franceses.

EFE-Reportajes.

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